Uso del agua en Mendoza: buscan soluciones desde el Estado

25/09/2017-

Por este motivo y como parte de la puesta en marcha del Plan de Ordenamiento Territorial se realizó un debate en la Legislatura con ex autoridades del Departamento General de Irrigación (DGI), como así también el actual titular y el secretario de Ambiente, entre otros.

La vicegobernadora Laura Montero convocó a los ex superintendentes de Irrigación para discutir sobre el uso del agua en la provincia. Es que en Mendoza en promedio se utilizan casi 7 metros cúbicos de agua por segundo, esto significa que cada persona consume unos 500 litros por día, multiplicado por la cantidad de pobladores que hay serían unos 520 millones de litros de agua por día.

De continuar con este ritmo de consumo de este recurso vital,  la vida de los mendocinos podría complicarse, por lo cual se buscará aprender a ahorrar y cuidar el agua.

El Plan de Ordenamiento Territorial aprobado recientemente apunta precisamente a eso, no sólo ubicar las zonas en donde existe el agua sino cómo y en qué se consume.

Este lunes en el salón de los Pasos Perdidos de la Casa de Las Leyes,  se hizo una jornada debate sobre “Los desafíos futuros del uso del agua en Mendoza”. Participaron de la actividad: La vicegobernadora Laura Montero, el secretario de Ambiente y Ordenamiento Territorial, Humberto Mingorance, el actual titular del Departamento General de Irrigación, Sergio Marinelli, como así también Jorge Chambouleyron, Eduardo Sancho, Carlos Abihaggle y Lucio Duarte; cuatro ex superintendentes de Irrigación que pasaron por esa dependencia.

La Vicegobernadora enfatizó el trabajo desarrollado por la Unidad Enlace, área dirigida por la doctora Andrea Lara que organizó el debate junto con el Foro Diplomático de Mendoza y el Departamento General de Irrigación.

“Es un inmenso privilegio que se pueden realizar acciones de este tipo en la Legislatura. Trabajando con Humberto Mingorance surgió la posibilidad de fortalecernos a través del Plan de Ordenamiento Territorial. Este es uno de los ejes que nos da un norte, más allá e la legislación vigente y nosotros creemos en la gestión integral del recursos”, destacó la ingeniera.

Además Montero señaló que desde hace tiempo se viene trabajando en conjunto con el equipo técnico del Departamento General de Irrigación, en un proyecto de alrededor de 70 artículos, de los cuales ninguno toca las leyes vigentes en cuanto al agua.

Por su parte, Humberto Mingorance expresó: “Se está empezando a vislumbrar la ley y lo que va a ser a futuro la institucionalización del POT, en el país siempre toman como referencia este organismo que administra el agua y con una ley que es histórica y el Plan de Ordenamiento está empezando a hacer eso. Aquí va a radicar la mayor fortaleza de acá a futuro en la gestión de territorio y la gestión hídrica conjunta como lo dice uno de los objetivos y que nos impone por ley. Hay que enamorarse del plan y ejecutarlo con firmeza, por que sinceramente facilita mucho desde lo técnico y político, y no solo el recurso del agua sino en todo lo que abarca”.

Posteriormente el titular de la DGI, Sergio Marinelli agradeció a la Vicegobernadora por preocuparse por temas vinculados al agua, de acuerdo a su opinión es la Legislatura la que debe tomar este tipo cuestiones que tienen que ver con los intereses de los mendocinos.

Además el funcionario precisó: “No se puede hablar de Mendoza sin hablar del agua, por eso que me parece fundamental que se invite a expertos en el tema. Es fundamental poder trabajar para que los resultados de cada una de esas acciones tengan efecto en el mediano y largo plazo y no que todo quede en buenas gestiones, ya que son éstas las que deben arrojar resultados para que puedan ser aprovechados, y por ello es que se planteó hacerlo en el marco de un Plan”.

“Qué mejor que tener este marco de trabajo donde no importa de dónde venimos ni que hacemos sino que estamos preocupados por algo que nos debe preocupar cada vez más, que es el pronóstico de riego y el Plan de Contingencias”, especificó Marinelli.

También explicó: “Estamos trabajado en temas que se van a anunciar próximamente que tiene que ver tanto con la gestión integral del recurso, por eso es que lo hacemos con otros organismos que gestionan el agua, organismos técnicos y universidades”.

El presidente de Fecovita, Eduardo Sancho destacó la gestión que hizo Jorge Chambouleyron en esta dependencia. “Siempre coincidimos en las políticas del agua, como aquella de primera instancia sobre la unificación de las inspecciones de cauce. Pero era una realidad y seguimos con esa política, pero es algo que no esta terminado nos falto el fortalecimiento de las inspecciones de cauce, hay que modernizarla y profundizar para las inspecciones y prepararlas para las nuevas inspecciones del agua, tenemos que lograr mucha tecnificación y profesionalización.  El tomero tiene que ser un técnico, por que la distribución tiene que ser a este nivel y muy diferente”.

Por su parte, Jorge Chambouleyron comentó que se hizo cargo del Departamento General de Irrigación (DGI) en enero de 1984 y en ese entonces encontraron que había una situación económica muy complicada ya que se recaudaba el 35% del Presupuesto que se había presentado.

Además comentó que existía en ese momento alrededor de 1000 inspecciones de causes que manejaban el agua de riego en la Provincia de Mendoza y de las cuales 300 eran estaban fuera de la recaudación, por lo tanto el DGI tenía que subsidiar el funcionamiento de esas inspecciones de causes.

Informó también que ese subsidio se hacía a través del Ministerio de Hacienda y del de  Obras Públicas que estaban a cargo del Arquitecto Andía. Y añadió: “Nos pusimos a estudiar la problemática del manejo de riego y llegamos a la conclusión de que no había una administración eficiente del recurso hídrico en la Provincia”.

En ese entonces estudiaron los antecedentes de Francia, de España, de Italia y de Chile y se dieron cuenta que los organismos de usuarios que manejaban el agua de riego era de pequeñas superficies. De esta manera no se alcanzaba a pagar a los tomeros ni a los inspectores ni se podían realizar obras en los causes de riego.

“A partir de ahí decidimos aumentar la superficie y lo hicimos de 5000 a las 10000 hectáreas y tardamos 4 años en implementarla. Cuando dejamos el Departamento de Irrigación había 300 inspecciones de causes de las cuales la primera que habíamos unificado fue la del canal Montecaseros que arrojó excelente resultados”, dijo.     

Luego, Carlos Abihaggle especificó que ésta es una instancia institucional muy importante. También recordó cuando le tocó asumir como presidente del Departamento General de Irrigación durante la gestión de Arturo Lafalla.

Precisó también: “Coincido justamente con lo que dijo Jorge (Chambouleyron) acerca de las tareas pendientes e importantes en temas que tiene que ver con Irrigación hacia adentro”.

El ex superintendente Lucio Duarte agradeció a la vicegobernadora por la invitación y a los organizadores del evento. Además habló sobre los hechos controlables y otros que no se pueden controlar. Al respecto especificó: “Debemos avanzar sobre los hechos que son previsibles ya que en el futuro nos va a faltar el agua y esto se puede prever realizando balances hídricos”.

Brindó detalles además sobre algunos datos de cuando le tocó ser presidente del DGI: “En esa época no había una planificación específica, por ello es que valoro lo que se está proponiendo. La gestión debe estar ligada a una planificación adecuada para reconocer y evaluar la calidad de cada una de las gestiones”.

El ex funcionario también concretó que la gobernanza está relacionada a la información que se le otorga a la gente para que cada ciudadano sienta y tenga claridad en la gestión y sepa cuales son las metas que se han propuesto. Por ello es que debe haber una planificación para que se cumplan con esas metas.

Finalmente, Guillermo Hernández y Andrea Lara, miembro y directora del área de Enlace realizaron una presentación sobre el trabajo que durante un año se realizó sobre los aportes del Consejo Científico Asesor y también de una serie de trabajos durante el proceso participativo que se realizó por una posible reforma de la Constitución de Mendoza.