PLAN DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL

El Plan Provincial de Ordenamiento Territorial es el primero en la historia de Mendoza y del resto de las provincias argentinas. Esto es el punto de partida de los procesos de ordenamiento que tendrán que desarrollarse en Mendoza durante los próximos 30 años y así planificar acciones que permitan mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, mediante planificación municipal, de áreas especiales, sectoriales, entre otros. El mismo fue promulgado el 31 de agosto de 2017 bajo el número de ley 8999 (descargar).

El Plan Provincial de Ordenamiento Territorial contiene una amplia participación pública e institucional, representando el consenso logrado a partir del año 2006 con la construcción colectiva de la Ley N° 8051 de Ordenamiento Territorial y Usos del Suelo.

El presente plan pone en relieve al Ordenamiento Territorial como política de estado, haciéndose eco de los aportes provenientes de diversos ámbitos en todo el proceso de formulación. Constituye el marco en el cual se orientará la política pública y otros planes de ordenamiento que se desarrollarán en tres instancias para poner en marcha sus acciones: el corto plazo, a un horizonte de 6 años; el mediano plazo, a 18 años, y el largo plazo, a 30 años.

El Plan Provincial de Ordenamiento Territorial, como dijimos, surge fruto de una amplia participación pública e institucional en el 2006, con la construcción colectiva de la Ley 8051 de Ordenamiento Territorial y Usos del Suelo. En 2009, se inicia la elaboración del Plan Estratégico de Desarrollo de la Provincia de Mendoza (PED), establecido en el artículo 9 Ley 8051). Durante dos años, en el Consejo de Estado creado al efecto, se debatieron temas que preocupan a la sociedad, lo que permitió establecer una visión estratégica para la provincia de Mendoza.

Durante el 2011 y 2013, se conformó el Consejo Provincial de Ordenamiento Territorial (CPOT) y la Agencia Provincial de Ordenamiento Territorial (APOT). El primero es un organismo consultor y asesor compuesto por el Ejecutivo provincial, municipios, universidades, organismos de ciencia y técnica y organizaciones de la sociedad civil. El segundo, un organismo del Poder Ejecutivo Provincial encargado de velar por el cumplimiento de Ley 8051 y del Plan de Ordenamiento Territorial provincial y de los planes municipales.

Posteriormente, el Gobierno de Mendoza suscribió con la Universidad Nacional de Cuyo y el CCT-Conicet Mendoza un proyecto de investigación y desarrollo titulado “Ordenamiento Territorial para un Desarrollo Sustentable”, a través de foros, talleres departamentales, regionales, reuniones sectoriales, entre otras acciones.

En Marzo de 2014, la Agencia del POT definió la metodología para la elaboración del Plan y se propuso el modelo de reglamento para la elaboración y aprobación del mismo que fue validado por unanimidad en sesión Plenaria del Consejo. El documento cuenta con los aportes de todas las instituciones públicas y privadas que tuvieron amplia participación y engloba los aportes realizados en la instancia de participación ciudadana que se materializó en la realización de la audiencia pública.

En 2016, la Legislatura provincial, solicitó al Poder Ejecutivo aportes para poder continuar la discusión parlamentaria y proceder a la aprobación por Ley del Plan Provincial de Ordenamiento Territorial. Todo el proceso culminó en la presentación del proyecto de plan a la Legislatura, su aprobación en el Senado y luego en Diputados por amplia mayoría y promulgado por el Poder Ejecutivo en Agosto de 2017.

El diagnóstico elaborado permitió comprobar e identificar 7 problemas estructurales:

  1. Inercia en la gestión del territorio: existen muchas normativas, no todas se aplican; tampoco se planifican y coordinan las políticas y acciones que inciden en el territorio y el control que ejerce el Estado es débil. Esta situación ha llevado a generar los otros problemas que a continuación se mencionan.
  2. Concentración de población, actividades y recursos en los oasis mientras que el resto del territorio no logra integrase, por lo que aumentan los desequilibrios territoriales.
  3. Inequidades sociales debido a condiciones de vida inadecuadas por falta de acceso a una vivienda y empleo digno, como también a infraestructuras de agua, luz, cloacas y servicios de educación, salud y seguridad, las que generan fragmentación segregación y marginalidad.
  4. Deterioro de las condiciones ambientales y mayor exposición al riesgo por amenazas naturales y antrópicas ante el avance de la urbanización no planificada y el desarrollo de proyectos inmobiliarios, agrícolas, ganaderos o petroleros sin un adecuado control.
  5. Problemas de conectividad y accesibilidad dentro de los oasis y entre estos y las tierras no irrigadas.
  6. Existencia de un dualismo productivo debido a la coexistencia de una estructura de producción tradicional de baja productividad y en muchos casos de subsistencia y una moderna, innovadora, de fuertes inversiones en tecnología, que compite en el mercado mundial. Sin embargo estas estructuras productivas no logran integrase y limitan las posibilidades de un crecimiento económico sustentable.
  7. Deficiencia en la gestión integrada del recurso hídrico: escasa previsibilidad sobre la disponibilidad presente y futura del recurso, uso ineficiente del mismo y demanda creciente en todo el sistema territorial.

Se establece como prioridad para el presente plan el equilibrar el territorio provincial a través del fortalecimiento de las ciudades y localidades menores, como también, acciones concretas para dinamizar las áreas más deprimidas.

Se hace foco en la necesidad de la planificación integrada el hábitat, la mitigación de riesgos ante amenazas naturales y antrópicas, la conectividad y accesibilidad para la integración de la provincia propiciando la movilidad sustentable, el desarrollo económico y energético ; según la vocación del territorio y la gestión integrada de los recursos hídricos. Se plantea innovar en la gestión del territorio a partir de la transparencia administrativa y establece una serie de instrumentos que facilitan la gestión, control y evaluación del desarrollo del mismo.

Se plasma un compromiso con el desarrollo sustentable. Se apuesta por un modelo de ciudad compacta, que evite los procesos de expansión urbana indiscriminada, el consumo innecesario de recursos naturales y de suelo, la fragmentación del territorio y la segregación social. En este marco, se identifican y valoran las áreas que requieren una atención especial por los servicios ambientales que prestan. Un ejemplo de ello son las áreas rurales que constituyen el Oasis mendocino. Concibe una gestión transversal de la política pública con injerencia territorial dejando atrás lo sectorial, entendiendo al territorio provincial en su integralidad.

Contiene un conjunto de directrices y lineamientos, acciones, programas, criterios técnicos-científicos, ejes de articulación Provincia-Municipio e intermunicipales, instrumentos de planificación, gestión, ejecución, control y coordinación que permiten orientar y administrar el desarrollo del territorio. Además, define acciones prioritarias de la política pública a través de programas, subprogramas y proyectos estructurantes, que las autoridades provinciales, municipales, o ambas de modo concurrente, deberán cumplir y hacer cumplir en el corto, mediano y largo plazo, garantizando la interacción entre las distintas instituciones y los mecanismos de participación social. La metodología adoptada para su elaboración es sistémica, porque a través de este enfoque se puede analizar e interpretar la estructura y dinámica del sistema territorial.

Es además estratégica situacional, porque responde a las demandas estructurales y permite trabajar a nivel operativo con programas y proyectos direccionales, y es participativa, porque intervienen diferentes actores sociales. Se aborda la estructura y dinámica territorial de forma integral, ya que contempla tanto lo urbano como lo rural, lo natural, las interfaces y otras áreas destinadas a servicios especializados, actividades extractivas, exploratorias, industriales, turísticas, patrimoniales, culturales, entre otrasa, tratando de armonizar el interés público y privado como también las competencias entre Nación, Provincia y Municipio.

Desde la creación de la Unidad de Enlace, una de las metas iniciales fue contribuir, aportar y brindar apoyo logístico a lo trabajado en el Plan de Ordenamiento Territorial para Mendoza. A principios de 2016 se anunció la creación del Consejo Científico Asesor y en virtud a los Objetivos del Desarrollo Sustentable y los ejes de trabajo planificados para el Plan de Ordenamiento Territorial, se presentaron las líneas de acción el 22 de agosto de ese año.

Como punto de partida establecieron procedimientos y aportes concretos a los siete problemas estructurantes diagnosticados, como gestión del territorio; los desequilibrios territoriales; la inequidad social; el deterioro de las condiciones ambientales; la conectividad, movilidad y accesibilidad; el dualismo productivo; y por último, la gestión integrada del recurso hídrico.

En el entendimiento de que la capacitación será fundamental para implementar correctamente el Plan de Ordenamiento Territorial, la Unidad de Enlace capacita sobre su diseño y contenido a diversos actores públicos y privados, junto a la Agencia Provincial de Ordenamiento Territorial y en el marco de las actividades de la Escuela de Gobierno y Capacitación Legislativa.

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